-Ése es tu problema. Puedes venir voluntariamente o a la fuerza. Clary no podía creer lo que oía. -¿Estas amenazando con secuestrarme? -Si quieres verlo de ese modo dijo Jace-, sí. Clary abrió la boca para protestar, pero la interrumpió un estridente zumbido. Su móvil volvía a sonar. -Adelante, responde si quieres indicó Jace con magnanimidad. El teléfono dejó de sonar, luego volvió a empezar, fuerte e insistente. Clary frunció el cejo; su madre debía de estar realmente furiosa. Le dio la espalda a medias a Jace y empezó a rebuscar en el bolso. Para cuando consiguió desenterrarlo, el móvil iba ya por la tercera tanda de timbrazos. Se lo acercó a la oreja. -¿Mamá? -Ah, Clary. Vaya, gracias a Dios. Una penetrante sensación de alarma recorrió la columna vertebral de la muchacha; su madre parecía presa del pánico-. Escúchame -Todo va bien, mamá. Estoy perfectamente. Voy de camino a casa -¡No! El terror hizo chirriar la voz de Jocelyn-. ¡No vengas a casa! ¿Me entiendes, Clary? Ni se te ocurra venir a casa. Ve a casa de Simon. Ve directamente a casa de Simon y quédate ahí hasta que pueda Un ruido de fondo la interrumpió: el sonido de algo que caía, que se hacía añicos, algo pesado golpeando el suelo

-Ése es tu problema. Puedes venir voluntariamente o a la fuerza. Clary no podía creer lo que oía. -¿Estas amenazando con secuestrarme? -Si quieres verlo de ese modo dijo Jace-, sí. Clary abrió la boca para protestar, pero la interrumpió un estridente zumbido. Su móvil volvía a sonar. -Adelante, responde si quieres indicó Jace con magnanimidad. El teléfono dejó de sonar, luego volvió a empezar, fuerte e insistente. Clary frunció el cejo; su madre debía de estar realmente furiosa. Le dio la espalda a medias a Jace y empezó a rebuscar en el bolso. Para cuando consiguió desenterrarlo, el móvil iba ya por la tercera tanda de timbrazos. Se lo acercó a la oreja. -¿Mamá? -Ah, Clary. Vaya, gracias a Dios. Una penetrante sensación de alarma recorrió la columna vertebral de la muchacha; su madre parecía presa del pánico-. Escúchame -Todo va bien, mamá. Estoy perfectamente. Voy de camino a casa -¡No! El terror hizo chirriar la voz de Jocelyn-. ¡No vengas a casa! ¿Me entiendes, Clary? Ni se te ocurra venir a casa. Ve a casa de Simon. Ve directamente a casa de Simon y quédate ahí hasta que pueda Un ruido de fondo la interrumpió: el sonido de algo que caía, que se hacía añicos, algo pesado golpeando el suelo